Col·legi Oficial de Dentistes de Balears
Ácido hialurónico en la clínica dental: ámbito de actuación del odontólogo
El ácido hialurónico (AH) es un biopolímero natural presente de forma habitual en piel, mucosas y fluidos corporales como el líquido sinovial y el humor vítreo. En Odontología se utiliza por sus propiedades:
- Antiinflamatorias y antiedematosas.
- Hidratantes y lubricantes.
- Bacteriostáticas.
- Promotoras de la cicatrización.
En sus presentaciones tópicas o infiltradas, el ácido hialurónico tiene la consideración de producto sanitario, al estar destinado al tratamiento o alivio de una enfermedad o deficiencia.

Marco competencial del odontólogo
La Ley 10/1986 establece que los odontólogos pueden realizar actividades de prevención, diagnóstico y tratamiento relativas a:
Dientes
Boca
Maxilares
Tejidos anejos
El concepto de “tejidos anejos” se interpreta habitualmente en relación con el tercio inferior facial, siempre que exista vinculación con el tratamiento de anomalías anatómicas o funcionales del sistema estomatognático.
Se entiende por anomalía cualquier desviación, defecto de forma o alteración funcional que afecte a:
Fonación
Deglución
Función masticatoria
Competencia labial
Estética asociada a tratamiento odontológico
Por tanto, el ácido hialurónico puede ser utilizado por el odontólogo dentro de su ámbito anatómico y funcional, conforme a su criterio clínico y responsabilidad profesional.
Tipos de ácido hialurónico infiltrable
Ácido hialurónico no reticulado
Principal efecto hidratante y lubricante.
No genera cambios de volumen.
Reabsorción aproximada en 3-4 meses.
Ácido hialurónico reticulado
Produce hidratación y aumento de volumen.
Mayor estabilidad tisular.
Reabsorción aproximada entre 6 y 12 meses (según densidad).
La elección del producto depende de la zona anatómica, profundidad de infiltración y objetivo terapéutico.
Usos tópicos en Odontología
Úlceras y aftas.
Procesos inflamatorios de mucosa oral.
Postoperatorios quirúrgicos.
Puede utilizarse en forma de gel o colutorio, según la extensión y localización de la lesión.
Usos infiltrados en distintas áreas odontológicas
Periodoncia y cirugía oral
Regeneración y aumento de volumen de papilas.
Disminución de inflamación periodontal.
Mejora del postoperatorio.
Apoyo en mucositis y periimplantitis (según literatura científica).
Debe considerarse que, al ser reabsorbible, no sustituye técnicas regenerativas en defectos severos.
Medicina oral
Liquen plano erosivo.
Estomatitis aftosa.
Enfermedades ampollosas.
Queilitis crónica.
Ortodoncia
Puede utilizarse como complemento terapéutico en:
Pérdida de soporte labial tras retrusión incisiva.
Mejora reversible del perfil en clases III esqueléticas.
Corrección de alteraciones estéticas derivadas del movimiento dentario.
Siempre vinculado al tratamiento ortodóncico previo.
Rehabilitación prostodóncica y grandes atrofias maxilares
La infiltración de AH puede mejorar:
Soporte labial.
Estética peribucal.
Resultado funcional de rehabilitaciones complejas.
Consideraciones importantes
Su utilización debe estar vinculada a un diagnóstico odontológico.
Debe limitarse al ámbito anatómico del tercio inferior facial.
No debe plantearse como procedimiento estético autónomo desvinculado del tratamiento odontológico.
Debe cumplirse la normativa administrativa y aseguradora vigente.
Conclusión
El ácido hialurónico constituye una herramienta terapéutica complementaria en Odontología que puede contribuir a mejorar los resultados funcionales y estéticos del tratamiento integral del paciente.
Su uso debe realizarse dentro del ámbito competencial del odontólogo, con formación adecuada y respetando las exigencias legales y aseguradoras aplicables.
Ante cualquier duda sobre su indicación, alcance anatómico o requisitos administrativos, se recomienda consultar previamente con el Colegio antes de iniciar la actividad clínica.
Consulta del texto original:
Ante cualquier duda, se recomienda consultar previamente con el Colegio antes de iniciar la actividad clínica.