"ME PRESENTO: SOY PÉREZ, EL RATÓN"
- Colegio Dentistas IB

- 19 ago 2025
- 4 Min. de lectura

Había una vez, en una pequeña confitería de Madrid, un ratoncito muy especial que vivía en una cajita de galletas. Se llamaba Pérez, y aunque era pequeñito, tenía una misión muy grande: cuidar de los dientes de los niños.
Cada noche, cuando todos dormían, Pérez se ponía su sombrerito, agarraba su saquito brillante y salía corriendo en busca de nuevas aventuras.
—“¡A ver, a ver! ¿Quién ha perdido un dientecito hoy?” —susurraba mientras corría por los tejados.
Una noche, llegó a la habitación de un niño que había dejado su diente bajo la almohada. Pérez trepó sigilosamente, levantó la almohada y dijo bajito:
—“¡Ajá! Aquí está el tesoro. Gracias, peque. Este diente me servirá para construir un palacio de sonrisas.”
Y con cuidado, sacó una moneda brillante de su saquito y la dejó en su lugar. El niño, aunque dormido, sonrió como si hubiera sentido la magia en sueños.
🌍 Los viajes mágicos de Pérez
Pero Pérez no trabaja solo en España. ¡Oh no! Viaja por todo el mundo para aprender de otros amigos mágicos.
En Francia, su prima La Petite Souris le dice:—“Bonjour, Pérez. Aquí también recogemos dientes, pero dejamos monedas muy relucientes.” 🪙
En Italia, un ratoncito llamado Topolino lo saluda:—“Ciao, amico. Aquí a veces viene un hada, la Fatina dei denti, pero yo sigo corriendo por los tejados como tú.” 🐭
Cuando llega a Inglaterra y a Estados Unidos, Pérez conoce al Tooth Fairy:—“Hello, Pérez. Yo soy un hada con alas. Entro volando y recojo los dientes para dejarlos en mi castillo encantado.” 🧚
En India, los niños le cuentan un secreto:—“Nosotros lanzamos los dientes al tejado o al suelo, para que nos crezcan fuertes como los de un ratón.”
Y en Egipto, el propio sol sonríe cuando recibe dientes lanzados hacia el cielo:—“¡Brillarán como mis rayos!” ☀️
🐭 El mensaje de Pérez
De vuelta en su confitería, Pérez se acomoda en su cajita de galletas y piensa:
—“Cada niño en el mundo celebra la caída de sus dientes de una manera distinta, pero todos tienen algo en común: ¡la ilusión y la magia de crecer!”
Y así, cada noche, sigue recorriendo las casas, llevando monedas, regalitos y sobre todo, mucha ilusión.
✨ Fin ✨
Así se creó la tradición del Ratoncito Pérez
La tradición del Ratoncito Pérez tiene su origen en España a finales del siglo XIX. En 1894, la Reina Regente María Cristina de Habsburgo-Lorena (madre del rey Alfonso XIII) pidió al padre jesuita Luis Coloma que escribiera un cuento para su hijo, quien había perdido un diente de leche a los 8 años.
Coloma creó la historia de un ratón llamado Ratoncito Pérez, que vivía con su familia en una caja de galletas dentro de una confitería en la calle Arenal de Madrid. Este ratón era muy especial: cada noche se colaba en las casas de los niños que habían perdido un diente, lo tomaba de debajo de la almohada y lo cambiaba por una moneda o un pequeño regalo.
Influencias
El personaje se inspiró en antiguas tradiciones europeas donde pequeños animales mágicos (ratones o hadas) se llevaban los dientes de leche de los niños.
En países anglosajones, esa figura se transformó en el Hada de los Dientes (Tooth Fairy).
En España y varios países de Latinoamérica, se consolidó la figura del ratón.
Expansión
La historia se popularizó rápidamente y el Ratoncito Pérez se convirtió en parte fundamental de la infancia en España, América Latina e incluso en Filipinas (herencia de la colonia española).
En Madrid, incluso hay una casa-museo del Ratoncito Pérez en la misma calle Arenal donde Coloma situó su vivienda.
Variaciones alrededor del mundo
España y Latinoamérica
El clásico Ratoncito Pérez visita a los niños que dejan su diente bajo la almohada. A cambio: dinero o un regalito. ¡Fácil y mágico!
Francia
Aquí existe La Petite Souris (“el ratoncito”). Muy parecido a Pérez, se lleva el diente y deja una moneda. 🪙
Italia
Algunos niños esperan al Topolino (otro ratón simpático). En otras zonas, quien llega es el Hada de los Dientes, la Fatina dei denti.
Reino Unido, EE.UU., Canadá, Australia
Aquí manda el Tooth Fairy 🧚. Se lleva el diente y deja dinero, a veces hasta billetes. En algunas casas los dientes se ponen en vasitos de agua o cajitas en lugar de la almohada.
Países nórdicos. Noruega Suecia, Dinamarca, Finlandia
También creen en el Hada de los Dientes, pero suele dejar monedas simbólicas, nada muy grande.
India
¡Atención a esta tradición! Los niños lanzan los dientes:
Si es de arriba → al suelo.
Si es de abajo → al tejado. Así piden que les crezcan dientes fuertes como los de un ratón.
Turquía
Aquí los dientes se entierran en lugares simbólicos: cerca de una escuela si quieren que el niño estudie mucho, o en un campo si desean que sea trabajador.
Egipto y países árabes
Los niños lanzan el diente ¡al sol! ☀️ Y le piden que les regale uno nuevo, más fuerte.
Japón
Parecido a India:
Diente de arriba → se lanza abajo.
Diente de abajo → se lanza arriba. Así se asegura que crezcan derechitos.
En todas partes del mundo, la caída de los dientes de leche no es solo un momento gracioso… ¡es un verdadero ritual mágico de crecimiento lleno de deseos, regalos y sonrisas! 😁✨










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